2 Pedro 1:3-10
VERSÍCULO CLAVE: 4
por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;
Énfasis: Participantes de la naturaleza divina
ENSEÑANZAS:
- El poder para crecer no viene de nuestro interior sino de Dios, como no tenemos los recursos para ser verdaderamente espirituales, Dios nos permite “ser participantes de su naturaleza divina” a fin de protegernos del pecado.
- Aquí encontramos una lista de varios actos de fe: aprender a conocer mejor a Dios, cultivar la paciencia, hacer la voluntad de Dios, amar a los demás; estos actos no se producen automáticamente y tampoco son opcionales.
- Nuestra fe debe ir más allá de lo que creemos para convertirse en parte dinámica de nuestra vida, resultando en buenas obras y en madurez espiritual, aunque la salvación no depende de las buenas obras, si se manifiesta a través de ellas.
