Santiago 4:1-10
VERSÍCULO CLAVE: 4
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
Énfasis: La amistad con el mundo rivaliza con Dios.
ENSEÑANZAS:
- Los pleitos y peleas son fruto de emociones desbordadas, y ésta a su vez, se producen por el manejo que le damos a nuestro corazón, si en él guardamos pensamientos y emociones negativas, producirá acciones negativas.
- La amistad con el mundo rivaliza con Dios y es algo que debemos considerar seriamente, porque entre más nos encompinchemos con el mundo, más agresivos vamos a ser.
- La solución es simple: ser humildes para someternos a Dios, así será más sencillo alejar al enemigo y cultivar relaciones interpersonales sanas.
