Marcos 9:38-50
VERSÍCULO CLAVE: 50
Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.
Énfasis: Ser la sal de la tierra implica responsabilidad
ENSEÑANZAS:
- Los discípulos sintieron celos de un hombre que sanaba en el nombre de Jesús; hoy en día, muchas veces hacemos lo mismo criticando a personas que no hacen parte de nuestra misma congregación.
- Ceder a un hábito contrario a la voluntad de Dios pudiera ser tan doloroso como cortarse una mano, sin embargo, Cristo vale todo sacrificio, es más importante que cualquier pérdida.
- Cuando perdemos el deseo de “dar sabor” a la tierra con el amor y el mensaje de Dios, nos volvemos inservibles para él.
