Ezequiel 3:16-27
VERSÍCULO CLAVE: 17
Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.
Énfasis: Atalayas espirituales.
ENSEÑANZAS:
- En la antigüedad un atalaya permanecía en el muro de la ciudad y advertía al pueblo de un peligro inminente, Dios le asignó a Ezequiel el papel de ser un atalaya espiritual.
- Todas las personas son responsables, en forma individual, ante Dios, pero nosotros como creyentes tenemos la responsabilidad especial de hablar a los inconversos de las consecuencias de rechazar a Dios.
- Esto debe motivarnos para comenzar a predicar nuestra fe a otros, tanto de palabra como de hecho, y evitar vivir una vida despreocupada e insensible.
