Lamentaciones 1:14-22
VERSÍCULO CLAVE: 20
Mira, oh Jehová, estoy atribulada, mis entrañas hierven. Mi corazón se trastorna dentro de mí, porque me rebelé en gran manera. Por fuera hizo estragos la espada; por dentro señoreó la muerte.
Énfasis: El pecado nos esclaviza.
ENSEÑANZAS:
- Al principio, el pecado parece darnos libertad, pero la libertad para hacer cualquier cosa que queramos poco a poco se convierte en un deseo de hacerlo todo, luego nos volvemos esclavos del pecado y quedamos atados a su yugo.
- La libertad de la esclavitud del pecado procede solo de Dios, él nos libera, no para hacer cualquier cosa que queramos, sino para hacer lo que él sabe es mejor para nosotros.
- Tan extraño como pueda parecer, la verdadera libertad surge por obedecer a Dios: seguir su dirección para así recibir lo mejor de él.
