Mateo 14:22-33
VERSÍCULO CLAVE: 30-31
Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
Énfasis: Poniendo nuestra mirada en Dios
ENSEÑANZAS:
- Cuando pasamos tiempo a solas en oración, nuestra relación vital con Dios se nutre y nos fortalecemos para enfrentar los problemas y desafíos de la vida.
- Pedro comenzó a hundirse porque no siguió mirando a Jesús, sino que miró las olas gigantes que se levantaban a su alrededor, quizá no caminemos sobre las aguas, pero sí caminaremos a través de situaciones adversas.
- Si nos concentramos en las circunstancias difíciles que se levantan cerca de nosotros sin buscar la ayuda de Dios, también terminaremos desesperados y hundiéndonos. A fin de mantener su fe en medio de las tormentas, mantengamos los ojos en el poder de Cristo y no en nuestra incapacidad.
